Poder Imaginario
Había ángeles blancos colocados en cada esquina de las sombras, todos apuntaron sus alas tras de sí para olvidar el vuelo. Colgados de la negrura observan un punto medio, que es cualquiera, pues en la oscuridad no hay diferencia qué mirar. Los ángeles se cansan de su postura. Con los siglos, cansa aparentar que pueden volar. Ángeles regordetes, comieron cemento, piedra y yeso, es lo que puede comer un ángel producto de un poder imaginario.
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